El presente curso (lo lamento: sigo contando el tiempo por cursos) lo estamos dedicando en nuestro Club de Lectura a la literatura en lengua portuguesa. Empezamos con Los Maia, de Eça de Queirós, una original novela del realismo europeo y un retrato inmisericorde de la hidalguía portuguesa decimonónica. Seguiremos con Miguel Torga, Saramago, Lobo Antunes, Mia Couto, algún título de la novelística brasileña actual y, desde luego, algo de historia, seguramente centrada en la época y la figura del impenetrable Salazar.
¿Y Pessoa? Pessoa, por supuesto. Nos arriesgábamos, pero el riesgo con Pessoa siempre acaba siendo productivo. Y lo fue.
Cuesta mucho encontrar a alguien comparable, un escritor y un personaje que, como pocos, personificó en sí mismo y en su trayectoria la singularidad deprimente de lo que Robert Mussil denominó el “hombre sin atributos”; que destiló en sus escritos los contradictorios fenómenos del Prometeo moderno y de la angustia existencial de un yo cuarteado; que supo expresar a través de un desasosiego generalizado la multiplicidad de angustias del sujeto moderno sometido a la vorágine de los nuevos tiempos; que expresó, en fin, los inevitables desgarros de una modernidad que sólo puede restañar alguien con mano de hierro…
Una locura. Un vendaval de originalidad que, inevitablemente, acaba encontrando entre los lectores una complicidad casi curativa. Porque, de alguna manera, su locura, su inquietud, su desasosiego, es también el nuestro.
La sesión corrió a cargo de Justo Serna y, por eso,creo que lo mejor es remitiros a alguno de sus escritos y materiales que puso a nuestra disposición. Que los disfrutéis.

Carmen García Monerris
València, noviembre de 2023